Mi rincon con la naturaleza,el deporte,los amigos y la pasión

BIENVENIDOS A TODO MONTAÑA: ESTO ES LO QUE ALCANZO A CONJUGAR SOBRE TURISMO, DEPORTE, MEDIO AMBIENTE Y GEOGRAFÍA.

El único dolor agradable es el que produce la actividad física intensa.

martes, 8 de enero de 2019

TARIKISTÁN Y BAKYA

Si las montañas en general han sido el terreno de juego en mi relación con el medio ambiente y el deporte escalándolas, pateándolas, esquiándolas o pedaleándolas, bien es verdad que alguna de ellas como Sierra Nevada (de la que pronto os hablaré sobre una nueva experiencia y conocimiento de ella) y el extremo más meridional de la Penibética en particular, han sido especialmente los territorios en los que más he profundizado en su conocimiento, disfrute y difusión de sus valores.

Fruto de ello y a lo largo de varias décadas, a ese territorio he venido a autodenominarlo como Tarikistán. Se trata, más o menos, de un triángulo geográfico cuyo vértice superior sería la población de Ronda y los dos inferiores El Palmar(pedanía costera de Vejer de la Frontera) en el extremo oeste y la población de Estepona hacia el este, uniendo estos dos últimos como es lógico a través de toda la línea de costa.

Todo esto forma parte de un nuevo proyecto profesional centrado en el turismo y las múltiples posibilidades de el en esta zona. Según os conté por aquí hace ya bastante tiempo sobre Bakya (derivación del vocablo original Baquia) y asociado a este profundo conocimiento del terreno, he creado ese perfil en Instagram como quién os guiará a través de Tarikistán.

Este viaje fotográfico (exento de postureo) os permitirá descubrir muchos de los detalles de este territorio, desde las montañas a sus playas, botánica, gastronomía, patrimonio, cultura, pueblos, paisanaje, artesanía, estilo de vida y mucho más...¿te vienes? Si queréis descubrirlo solo tenéis que seguir a Bakya pinchando en el logo.

jueves, 22 de noviembre de 2018

SOBRE EL 1er CONGRESO DE ECOTURISMO DEL CAMPO DE GIBRALTAR

Los pasados días 5 y 6 de junio de 2018 y amablemente invitado por la organización, tuve ocasión de participar en el 1er Congreso de Ecoturismo del Campo de Gibraltar. Ideado este como encuentro donde dar a conocer el potencial de la comarca del Campo de Gibraltar para el desarrollo de productos de ecoturismo, promover buenas prácticas de gestión y favorecer el intercambio de conocimiento y experiencias.

El congreso tuvo lugar en Algeciras, ciudad verdaderamente carente de este tipo de eventos, algo que de entrada llama poderosamente la atención, pues el potencial, oportunidad y ubicación en este caso la hacen idónea para la celebración del mismo: Algeciras está rodeada de naturaleza, hitos geográficos únicos y dos parques naturales.


Durante las dos jornadas (la tercera estuvo dedicada a actividades en localizaciones cercanas) se desarrollaron una serie de ponencias mayormente centradas en aspectos teóricos y definitorios sobre que es el ecoturismo, acercándose al clasismo con tanto etiquetar (sello ecológico), e incluso llegando al desprecio por otros tipos de turismo, sobre todo el de sol y playa. Exposiciones algunas, con ese tufillo de mensaje aleccionador y moralista. Tambien hubo de eso que tanto gusta a los políticos, con muchos brindis al sol y palabras huecas, cargadas de aspectos certificadores y parafernalia burocrática.

No obstante, destacaron las ponencias dedicadas a la importancia del ecoturismo y la evolución del mismo en España, otra sobre el potencial del ecoturismo en la provincia de Cádiz, así como la que analizaba el perfil del ecoturista en esta zona geográfica. También me llamó la atención por su productividad, la mesa redonda dedicada al Campo de Gibraltar como destino ecoturístico, dentro de la cual el responsable de la empresa Turmares hacía un bello alegato sobre enseñar cetáceos y educar en la materia a los turistas.


Aparte de todo lo anterior, lo politizado de estos eventos es algo que no escapa a cualquier mínimo análisis crítico, por ello diferentes incongruencias saltaban a la vista.

Como primer ejemplo se dio una paradoja de total descoordinación, por la rigurosa cuota para la visita a Los Llanos de Juncal (actividad programada en el congreso) por ser zona de máxima protección y que luego conceden el paso a una prueba deportiva con centenares de participantes.

Se les llena la boca en cuanto a fomentar criterios de sostenibilidad, pero por ningún lado pude ver iniciativas de evolucionar hacia nuevas aplicaciones que eviten llenar el campo de balizas y señales.

Como ocurre en otras muchas ocasiones, las administraciones van por un lado y la oferta real privada por otro. Valga como ejemplo el cicloturismo en Andalucía, una actividad totalmente enfocada hacia el ecoturismo que es ignorada y poco apoyada, cuando existen maravillas de productos creados de forma social que son ejemplo allá donde son apreciados.

Espero que esta iniciativa tenga continuidad con la celebración de próximas ediciones, que a buen seguro limará las deficiencias de los inicios. La voluntad de crear y evolucionar siempre es de agradecer.

miércoles, 23 de mayo de 2018

"AL LÍMITE", 25 AÑOS DIFUNDIENDO MONTAÑA

No todos los días una publicación cumple 25 años y menos si está dedicada al mundo de la montaña. Con motivo de la efemérides, su editor y amigo Antonio Gonzalo Garrido me pidió que le escribiese unas líneas sobre este tiempo pasados juntos entre ambos y la revista. Junto con otros compañeros, algunos amigos comunes, hemos alimentado las páginas que hacen recuerdo de todo este tiempo.

Os dejo a continuación mis sinceras líneas que le he dedicado, deseando como siempre que ese binomio siga fructificando indefinidamente en el tiempo.

El resto de este número 55 y aniversario lo podéis obtener pinchando en el enlace bajo la imagen de la portada.



"Cuando conocí "al Garry", apenas habían pasado unos años en los que yo andaba inmerso ya decididamente en los deportes de montaña, dentro de un espectro variado y ecléctico. Por aquel entonces casi al tiempo este personaje comenzaba a editar una pequeña publicación de ámbito local que con el nombre de Al Límite trataba los deportes vinculados al medio natural en general y la montaña en particular, algo que me resultó curioso ya que conocí al tipo y su aventura de la nueva publicación al mismo tiempo.

Poco después al ir entablando amistad con él, fui conociendo su pasión por los cómics, las publicaciones y la difusión cultural en general. De hecho ya arrastraba una sustanciosa historia en cuanto a lo antes mencionado se refiere. Fanzines como Kristal precedían sus labores editoras, que ahora tomaban ese nuevo camino de exploración que eran los deportes de montaña.

Aquello vino de la mano del resurgimiento del veterano y decano club algecireño de montaña que no era otro que el club Alpino Al-Hadra, ahora ya extinto y que nos brindó a ambos la oportunidad de compartir en muchas ocasiones camino, senda y vivencias con es hilo conductor del club. Él, como no podía ser de otra forma, se involucró muy activamente en el mismo, sobre todo en los asuntos organizativos de actividades populares así como en aquellas semanas de montaña que durante varios años organizó el club Al-Hadra.

Esos vínculos deportivo-culturales-editoriales tenían, obligatoriamente y conociendo los antecedentes de Garry, que derivar en algo más. Así pronto comenzaron a aparecer de su mano las guías senderistas del Campo de Gibraltar, prácticamente las pioneras en cuanto a publicaciones sobre senderismo en la comarca se refiere. Una cosa llevaba a la otra y pasados unos años casi como a modo de recopilación, veía la luz la primera de las guías temáticas dedicadas al senderismo en el Campo de Gibraltar y de la que pronto veremos su segundo volumen.

Personalmente con Al Límite he colaborado a lo largo de toda esta singladura en muchas ocasiones con variados artículos, incluso fui "víctima" de alguna de sus entrevistas. También me ha servido de escaparate para algunos de mis trabajos o proyectos personales en los que andaba inmerso.

Tras 25 años, ese binomio de afán divulgativo y amor por el medio natural ha dado unos frutos sustanciosos que el deporte al aire libre tiene que agradecer a Garry, un personaje peculiar sin duda. Aunque ahora el formato digital acorde a los nuevos tiempos sea su soporte y medio divulgativo principal, desde luego es un hito que haya llegado hasta este número que ahora alcanza las bodas de plata editor-publicación.

Yo desde luego tengo guardados todos sus números."

miércoles, 7 de marzo de 2018

EL CACIQUISMO DE LAS AUTORIDADES MEDIOAMBIENTALES

Recuerdo nítidamente, hace ya un buen puñado de años, cuando el proyecto de la construcción de la autovía A-381 estaba debatiéndose. Esta posible y necesaria autovía que debía unir las poblaciones de Los Barrios y Jerez de la frontera, intentando dar solución a un aletargado problema de comunicaciones enquistado en el corazón de la provincia gaditana, estaba cargado de controversia, pues debía atravesar una parte del parque natural de Los Alcornocales.

Esta iba a ser la primera autovía en la que las medidas compensatorias-correctoras ambientales iban a jugar un papel determinante en el diseño de la misma, siendo casi pionera no ya España sino en Europa. En aquel planteamiento los colectivos ecologistas tenían muchos recelos hacia un punto en concreto, se trataba del enlace número 77 que hacía de conexión con la antigua C-440(a la que sustituía quedando como vía de servicio) en un punto muy cercano a otra carretera, la CA-221 que es de la que realmente quiero hablaros.

Me siento habilitado para hablar de esta carretera pues la conozco bien a fondo y desde hace mucho tiempo. Esta conecta la población de Facinas con la citada C-440 a la altura del conocido como "puente de hierro", atravesando el valle de Ojén y superando el puerto del mismo nombre. Su trazado surca un entorno espectacular en pleno parque natural de Los Alcornocales. La conocí a finales de los años 60, cuando estando ya en mal estado era aún transitable medio decentemente por cualquier vehículo y el asfalto aunque precario aún era abundante. Al parecer el origen de esta carretera fue militar y su interés como vía de comunicación efectiva era muy bajo, máxime cuando progresivamente su mantenimiento fue abandonado.


No fue hasta finales de los 80 cuando volví a aparecer por aquella carreterucha. Aunque ahora ya se encontraba en un estado lamentable, tuve oportunidad de caminarla, recorrerla en coche, moto y sobre todo en bicicleta, ya que su casi nulo tráfico la hacía ideal para un aprovechamiento deportivo en un entorno muy natural y poco alterado. Incluso en una ocasión me vi obligado a utilizarla por los bloqueos que sufría la N-340 con motivo de la operación "Paso del Estrecho". Pero que nadie se lleve a engaño, aquello nunca tuvo un tráfico significativo como para que peligrara nada, claro está, demagogia aparte.

Aunque la agencia de medio ambiente ofertara dos senderos que partían de la carretera, el yacimiento de Bacinete fuera cada vez más conocido e incluso guías de ciclismo de montaña tuvieran rutas por allí trazadas, aquello seguía en armonía y aprovechamiento sostenible. El poco mantenimiento de la ya pista forestal sin ningún asfalto, solo parcheada cada varios años, hacía poco atractivo su tránsito más que para los verdaderamente interesados en acceder a alguno de los reclamos antes citados. Así llegamos hasta cuando a la consejería de medio ambiente se le ocurre rehabilitar la antigua carretera reconvirtiéndola en carril cicloturista. El arreglo en esta ocasión fue mucho más concienzudo, llegando a asfaltar un par de zonas con mucha pendiente que la escorrentía deterioraba en exceso. El paso siguiente se veía venir y fue cerrarla a vehículos a motor, optando como siempre en prohibir en lugar de regular con lógicas limitaciones. En la práctica actual, exceptuando los senderos de Risco Blanco y el santuario de Bacinete, para lo que antes no era necesario permiso, ahora por ejemplo solo puede accederse unos días muy limitados al mes. Así, de manera arbitraria se nos priva sin ninguna justificación de lo que tenemos derecho a utilizar cumpliendo las normas.

Retomando el inicio de esta publicación, resulta paradójico como lo que antes ciertos colectivos temían como una amenaza ahora se convierta en todo lo contrario. Una preciosa vía de comunicación que no era deseable fuese totalmente rehabilitada en carretera, ha pasado en la práctica a ser clausurada por antojo de las autoridades medioambientales, despojándonos de nuestros derechos.

Todo esto es consecuencia de que las distintas federaciones, asociaciones y administraciones medioambientales se han convertido en refugios de politiquillos frustrados, que es de lo más triste que se puede ser en esta vida. Todo al mas puro estilo de sometimiento del jodido marxismo medioambiental.

jueves, 11 de enero de 2018

LA ALIMENTACIÓN EN LOS VIAJES CICLOTURISTAS II

Tras la primera parte del artículo dedicado a la alimentación, desarrollo los siguientes apartados sobre el desayuno, la comida en ruta y la cena.

El Desayuno

Cuando viajamos el desayuno toma mayor relevancia como una de las comidas importantes del día. Esto es así puesto que junto con la cena serán las que efectuaremos cuando ya hayamos terminado la jornada o en este caso aún no la hayamos comenzado, con lo que al menos será más cómodo y relajado, aparte de ser la que nos aportará la energía inicial.

Lo ideal es tomar el desayuno un par de horas antes de iniciar la marcha, ya que una vez comiences a dar pedales se reduce mucho el aporte de irrigación sanguínea a nivel estomacal y abdominal con el consecuente problema que nos puede ocasionar. Como esto muchas veces es difícilmente aplicable, lo mejor será desayunar nada más levantarnos y luego acudir a la habitación para ir al baño, vestirnos, preparar el equipaje, ajustar la bici, etc. con lo que ya habremos ganado una hora a la digestión.

Otra norma básica es no dedicarnos a hacer experimentos con alimentos que no hayamos probado previamente en desayunos antes de alguna otra ruta y que en algún buffet nos pueda entrar por los ojos, ya que puede tener en nuestro organismo una reacción poco deseada.

El desayuno en si, sin llegar a comer muchas cantidades, debe ser copioso pero digestivo. Como alimentos recomendables señalo:
-Zumo de frutas, fruta fresca, café, cereales, jamón cocido, queso, yogur, lácteos, miel...


Preparados energéticos, muy útiles y prácticos. Si son de una marca de prestigio nos aportarán mucho.

Alimentarnos durante el día

Hay que tener en cuenta que a medida que hacemos ejercicio, los niveles de hidratos de carbono del organismo descienden, por tanto, o vamos reponiendo los gastos o acabaremos agotados a las pocas horas de haber iniciado la marcha. Los carbohidratos que consumas deben ser de rápida asimilación para evitar un descenso en el rendimiento, pero a su vez de liberación sostenida a lo largo del tiempo.

Las características objetivas de nuestro alimento deberán ser la ligereza, comodidad y facilidad de digestión. Con esto nos referimos principalmente a que sea inerte, pese y abulte poco. Lo más práctico son los preparados comerciales como las barritas, geles y concentrados energéticos. La glucosa, sacarosa, maltosa y maltodextrinas, tienen que ser la fuente principal de su composición para que provoquen una rápida respuesta de insulina. Existen muy específicos y con diferentes aplicaciones. Si nos decidimos por las barritas, hay que saber que no todas son iguales y es más que recomendable optar por alguna marca de nutrición deportiva, observando detenidamente los detalles de su composición, debiendo evitar las que abarrotan las estanterías de supermercados sin más aportación que ser un mero tentempié.

Lógicamente tambien podremos aportar energía a nuestro cuerpo de forma más natural con alimentos con esas mismas propiedades. Los más indicados serían los higos secos, dátiles, galletas, pasas, orejones, ciruelas pasas, pan blanco de molde con mermelada o miel, dulce de membrillo, etc.

Desaconsejo cargar con fruta ya que presenta grandes inconvenientes, por su peso, volumen, facilidad para deteriorarse dentro de nuestro equipaje y ser poco práctica a la hora de tomarla.

Otro dato importante es no dedicarnos a experimentar con los preparados comerciales en pleno viaje, ya que desconocemos la reacción que podamos tener a alguno de ellos, provocándonos alguna reacción incómoda.

A todo esto quiero añadir un aspecto creo el más relevante a la hora de comer por el camino. Si realmente vamos haciendo cicloturismo, no hay nada mejor que parar en el siguiente pueblo y tomar unas cañas en el bar de turno, que situado estratégicamente en la plaza del mismo, nos permitirá primero descansar más cómodamente sentados en una silla, saborear una bebida fría en condiciones, conocer mediante un par de tapas la gastronomía local, charlar con la gente del pueblo con los que casi con seguridad la conversación será fácil y por último llenar nuestras botellas en esa centenaria fuente que brota para saciar la sed del viajero. No lo dudéis, esa será la mejor de las formas para comer por el camino.


El mejor de los avituallamientos en marcha, una cervecita en el bar del pueblo.

La cena, hora de reponer para mañana

Si tenemos en cuenta que no debemos atiborrarnos en el desayuno y durante el día la comida debe ser ligera, podremos suponer que la cena se convierte en nuestra comida principal de la jornada, a lo anterior se une que ya no tendremos que pedalear más y nos encontramos relajados. Conocer más a fondo la gastronomía local, permitirnos un trozo de tarta y por qué no una copa "digestiva", forma parte de todo esto de disfrutar del viaje.

En esta comida podremos aprovechar para "atiborrarnos" más y reponer esa energía perdida en la jornada, que en función de su dureza y consumo energético optaremos por tomar más o menos alimentos, aunque no debemos olvidar que irnos a la cama con la panza llena no nos permitirá tener un sueño reparador.

Buen momento tambien para reponer hidratos en forma de arroz o pasta, vitaminas y sales minerales mediante las verduras y las tambien importantes proteínas como nutrientes energéticos en forma de carne, pescado y huevos.

Conclusiones finales

Estas indicaciones están enfocadas a un cicloturismo en el que utilicemos servicios de alojamiento y restauración durante el viaje. El cicloturismo de autosuficiencia nos limitará en el cuando, qué y cuanto comer, con lo que muchas de las premisas anteriores no las podremos cumplir.

El aspecto psicológico lo califico como transcendental a la hora de realizar un viaje cicloturista. Se trata de disfrutar del viaje y de las experiencias que nos aportará el mismo, incluyendo las gastronómicas en el más amplio sentido de la palabra. Un viaje de muchas jornadas planteado comiendo a base de liofilizados de pasta, frutas, café de sobre y bastantes bocadillos, no será muy agradable y tras varios días seguro que acabarás arrimado a la mesa de algún mesón.

Siempre será mucho más interesante y enriquecedor conocer la zona por la que viajamos añadiéndole el componente social que supone el aspecto gastronómico, contribuyendo además verdaderamente al enriquecimiento de los sitios por los que pasemos y que en este caso será mutuo.

Que aproveche, buen apetito y...salud.

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